Para la salvaguarda de la información y la protección de datos en un entorno virtual resulta mucho más eficaz y sencillo la realización de los backups y recuperación que en un entorno fí­sico tradicional proporcionando a las empresas mayor grado de libertad a la hora de decidir sobre qué parte de la infraestructura  se aplica la protección, con menos recursos y menor coste.

Sin embargo en estos momentos la realidad es bien distinta. Según un informe publicado muy recientemente por Veeam Software identifica los principales problemas en la gestión de entornos virtuales, 88% de las incidencias relacionadas con la capacidad, 84% con la complejidad y 87% con el coste.

En la mayorí­a de los casos se utilizan tres estrategias diferentes para hacer frente a estos problemas, herramientas nativas, herramientas de terceros y herramientas especializadas para backups de entornos virtuales.

Las soluciones nativas, propias de las aplicaciones o sistemas, presentan limitaciones en un entorno virtual pues están desarrolladas para los entornos tradicionales donde corren habitualmente estas aplicaciones, no obstante suponen un ahorro de costes ya que están incluidas en la licencia del sistema operativo correspondiente o de la propia aplicación. En el caso de las soluciones de backup de terceros utilizadas también para entornos fí­sicos y virtuales, el rendimiento se resiente considerablemente puesto que están diseñadas para entornos fí­sicos contrarrestando así­ el posible ahorro.

La replicación consiste en un proceso de copia o respaldo de datos a un dispositivo de producción que permita ponerse inmediatamente operativo en caso de caí­da o fallo del servidor; a diferencia del proceso de backup en el que los datos se comprimen y almacenan en un dispositivo y tienen que restaurarse previamente, para estar operativos, en el caso de pérdida de datos o fallo del servidor.

La virtualización permite ahorro en costes de replicación, proceso costoso y gran consumidor de recursos, proporcionando la implementación de una infraestructura más eficiente. Elimina los problemas asociados al  backup tradicional como la pérdida de capacidad, la complejidad de los procesos y el coste. Proporciona soluciones potentes, económicas y fáciles de utilizar.

Mediante soluciones adecuadas, a diferencia de la protección en los entornos fí­sicos tradicionales, se pueden recuperar en pocos minutos servidores virtuales completos, archivos concretos o incluso elementos especí­ficos de aplicaciones de modo que los sistemas puedan estar operativos inmediatamente frente a cualquier incidente, independientemente de su gravedad o alcance. Por otro lado la complejidad disminuye ya que se eliminan agentes de software presentes en las soluciones tradicionales y una reducción de costes en licencias y espacio de almacenamiento.

Valore este artículo si lo desea
[Total: 0 Average: 0]