Existen una serie de factores que hay que tener en cuenta cuando se adopta la decisión de migrar a la nube, uno de ellos son los costes y especialmente la aparición de costes ocultos que pueden tener un impacto notable en la relación coste beneficio de los servicios cloud. En este artí­culo intentaremos descubrir y analizar cuáles son estos.

Tradicionalmente las adquisiciones de hardware y software están debidamente presupuestadas y planificadas. La nube implica un cambio en las prácticas presupuestarias puesto que los gastos TI se diluyen en los presupuestos totales de la empresa propiciando que el departamento TI pudiera asumir o cargar con costes generales de la estructura empresarial.

Para el salto a la nube hay que evaluar los costes y los beneficios potenciales. Uno de los atractivos más poderosos de la nube son los precios de los servicios cloud, pero existen unos costes imprescindibles, en algunos casos considerables, de transición, integración, etc. Un informe de Gartner sobre los servicios cloud publicado en abril de 2011 alertaba a los responsables de TI sobre las medidas para la gestión de los riesgos inherentes y gastos inesperados de la transición a la nube; entender los cambios que suponen y llevar a cabo planes realistas de adquisiciones y contratos cloud que puedan reducir el riesgo y contemplar que los costes están incluidos en el ciclo de vida de los servicios de aprovisionamiento constituido por una estrategia de compras, una selección adecuada de proveedores, el proceso de contratación y la gestión y gobernabilidad del servicio.

Tanto el trasiego y movimiento de gran cantidad de datos como su almacenamiento durante tiempos prolongados pueden suponer costes considerables debido a la gran demanda de recursos requeridos, por ejemplo el ancho de banda necesario. El almacenamiento a largo plazo de los datos en la nube y teniendo en cuenta que el ciclo de vida de los datos puede ser muy alto, significa que hay que seguir pagando durante la utilización de los servicios necesarios de almacenamiento.

En muchos casos la empresa está utilizando aplicaciones con distintas grados de complejidad (CRM, ERP, gestión de la cadena de suministro, etc.) y suministradas por diferentes proveedores, para optimizar los beneficios del cloud es imprescindible la integración de todas estas aplicaciones en la nube. Los costes ocultos de la integración pueden ser considerables.

Otro de los costes que pueden aparecer son los correspondientes a las pruebas de software. Hay aplicaciones que no están diseñadas para la nube y requieren de cambios en su código fuente nada baladí­es lo que supone un gran esfuerzo y dificultad la adaptación de los sistemas y aplicaciones para funcionar en la nube. Igualmente optimizar el rendimiento de estas aplicaciones en la nube no resulta trivial.

Así­ mismo hay que considerar los costes que pueden significar los programas piloto gratuitos ofrecidos por los proveedores; pasado un tiempo, que en algunos casos es muy corto, automáticamente se transforman en servicios de pago por lo que es fundamental el análisis de las condiciones del contrato con el proveedor y los descuentos aplicados si el programa es satisfactorio, tiene éxito y se lleva a cabo.

 

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